
Y mis ojos se abrieron de golpe. Miré el reloj y era temprano. Es invierno y todavia no amaneció. Hacía frio, sentía frio en el alma... se sentia como si tubiera congelados mis sentimientos. Miré por la ventana, las luces de la ciudad aún encendidas encandilaban mis ojos que veían nublado. Me levanté de la cama y fui hasta el baño. Cuando me miré al espejo nada se veía... creí que estaba loca, pero mire una y otra vez y no me encontraba. Abri el grifo, por ahi era que mis ojos veian mal, pero el agua se escurria por mis manos. Corri hacia mi habitacion de nuevo, y ahi estaba... acostada. No era posible, yo... yo estaba despierta y tambien estaba dormida. No estaba dentro de mi cuerpo. ¿Cómo era posible que yo, tan solo una chica de dieciseis años, este... ¡muerta!? No, deberia de existir alguna explicacion, yo no podia salirme asi de mi cuerpo como quisiera... tenia que volver a él. Pero no podía, sentia desvancerme... no tenia fuerzas. Me puse a pensar que no se sentia mal morir... que sentia paz pero ese no era mi cielo. Derrepente entendí que di un salto a la inmortalidad... no creo en eso de "resurreccion" ni nada, pero era inmortal... estaba muerta, pero viva... dentro del mundo de los vivos.

